{"id":7846,"date":"2026-04-06T19:13:10","date_gmt":"2026-04-06T22:13:10","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelfederaense.com.ar\/?p=7846"},"modified":"2026-04-06T19:13:11","modified_gmt":"2026-04-06T22:13:11","slug":"mandisovi-la-primera-federacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelfederaense.com.ar\/?p=7846","title":{"rendered":"Mandisov\u00ed &#8211; La Primera Federaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>&#8211; Publicaci\u00f3n de la revista caras y caretas en el a\u00f1o 1913<\/p>\n\n\n\n<p>En el sitio donde no hay, en la actualidad (1913) mas que las pocas y modestas casas correspondientes a tres o cuatro estancias en que el terreno esta dividido, floreci\u00f3 otrora un pueblo que tuvo sus d\u00edas de esplendor y conoci\u00f3 \u00e9pocas de vida activa y progresista.<\/p>\n\n\n\n<p>Como a tres leguas del Rio Uruguay y a dos millas del arroyo Mandisov\u00ef Grande estuvo el pueblo desaparecido hoy y que se llamo desde su fundaci\u00f3n por los padres jesuitas a comienzos del siglo XVIII: Mandisov\u00ed. Nombre tomado del que los ind\u00edgenas daban al cercano arroyo. Cuando las poblaciones jesuitas del Alto Uruguay, perseguidas por los portugueses, abandonaron sus lares encaminados rio abajo, hicieron alto en el paraje mencionado y como no llegaron hasta all\u00ed sus perseguidores, tal vez satisfechos ya del resultado obtenido por sus rapi\u00f1as, se instalaron definitivamente y dieron vida al pueblo Mandisov\u00ed, el cual, por muchas circunstancias favorables que le rodearon, creci\u00f3 r\u00e1pidamente y no tardo en tener gran importancia y numerosa poblaci\u00f3n. All\u00ed nacieron en distintas epocas, valientes que fueron alma de las campa\u00f1as de Artigas, Ramirez, Echague, de las fuerzas que lucharon contra Rivera en India Muerta, Pago Largo, Vences, Arroyo Grande, Caseros, etc Nacieron alli o se formaron all\u00ed caudillos celebres como los Guarumba, los Ifran, los Abraham y otros. De Mandisovi salio la divisi\u00f3n del General La Cruz, compuesta de novecientos esforzados lanceros.<\/p>\n\n\n\n<p>Donde estuvo Mandisov\u00ef, hay en la actualidad varias estancias, hall\u00e1ndose el terreno dividido entre los se\u00f1ores Rohrer, P\u00e1ez, Aguerriberry y otros, pero de los viejo, de los de antes, nada queda.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo ultimo en desaparecer fue la iglesia de Mandisovi. Estaba, consagrada a la Pur\u00edsima Concepci\u00f3n cuya imagen fue conducida desde Yapey\u00fc por la primera tribu con la veneraci\u00f3n y respeto que acostumbrabase a tributar a las im\u00e1genes en aquellos tiempos de costumbres puras.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicha iglesia, que Ayaroide clasifica en su memoria geogr\u00e1fica de 1788 como la mejor de todas las reducciones que hab\u00eda visitado, fue construida sobre cimientos de piedra de las barrancas del arroyo Mandisov\u00ef chico, cuyas piedras transportadas hoy a otros lugares con el prop\u00f3sito de darles una aplicaci\u00f3n menos piadosa, ruedan al acaso diseminadas por las tierras adyacentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta hace pocos a\u00f1os indicaba el paraje donde hab\u00eda existido la iglesia una solitaria palmera, impasible testigo de la prosperidad y decadencia de Mandisovi.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa palma que el vendaval y el rayo respetaron, era indispensable para la buena orientaci\u00f3n del paraje en medio de aquellos sembrados. Distaba solamente quince pasos de la puerta de la iglesia que miraba al Oriente. Hoy ha desaparecido.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo un cementerio donde descansaban las cenizas de los padres de la generaci\u00f3n presente y las de aquellos \u00ednclitos guerreros que dieron tanto lustre a nuestra historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s, el cementerio y el edificio de la iglesia han sido destruidos; los restos han sido removidos de sus sepulcros, y all\u00ed donde estaba colocado el altar crecen las plantas sembradas por manos del hombre para recoger el fruto que proporciona el bienestar material.<\/p>\n\n\n\n<p>La Primera Federacion Entre Rios<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando en los tiempos futuros alg\u00fan descendiente de aquellos valerosos guaranies, queriendo evocar el recuerdo de sus antepasados, vague por aquellas soledades solo encontrara los huesos de sus abuelos, blanqueando entre el verdor de las plantas y vera el fin de su esforzada raza fecundando la tierra que antes regara con su sangre generosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Dice la tradici\u00f3n que en el basamento de uno de los edificios que compon\u00eda el pueblo de Mandisov\u00ef existen tesoros incalculables, que hasta hoy no se han podido hallar.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuentase tambi\u00e9n que en las l\u00f3bregas y borrascosas noches algo como \u00abluces malas\u00bb recorren los campos donde estuvo Mandisov\u00ef, como protestando del abandono en que lo tienen relegado los hombres y dicen los antiguos que los animales salvajes lanzan aullidos y quejidos lastimeros que el eco l\u00fagubre repite de cerro en cerro y de valle en valle hasta perderse en las aguas del caudaloso Uruguay.<\/p>\n\n\n\n<p>Tropilla de Guarumba<\/p>\n\n\n\n<p>Solo esos recuerdos vagos, solo ese lamento del desierto, son los \u00faltimos destellos de aquel pueblo que se llamo Mandisov\u00ef, que paso a la categor\u00eda de los desaparecidos por una aberraci\u00f3n tan incomprensible como inexplicable.<\/p>\n\n\n\n<p>Ma\u00f1ana, cuando el tallo imparcial de la historia se pronuncie sobre las causas que originaron la eliminaci\u00f3n de Mandisov\u00ef, resultara palmariamente la injusticia cometida y el hombre del pueblo legendario ser\u00e1 como una epopeya cuya grandeza se admirara siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>La Biblioteca Sarmiento de Mandisov\u00ed<\/p>\n\n\n\n<p>Miguel Rohrer de Mandisov\u00ed<\/p>\n\n\n\n<p>Articulo de la Revista Caras y Caretas N\u00b0 753 &#8211; 08\/03\/1913<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8211; Publicaci\u00f3n de la revista caras y caretas en el a\u00f1o 1913 En el sitio donde no hay, en la actualidad (1913) mas que las pocas y modestas casas correspondientes a tres o cuatro estancias en que el terreno esta dividido, floreci\u00f3 otrora un pueblo que tuvo sus d\u00edas de esplendor y conoci\u00f3 \u00e9pocas de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7847,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7846","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelfederaense.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7846"}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelfederaense.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelfederaense.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelfederaense.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelfederaense.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7846"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelfederaense.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7846\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7848,"href":"https:\/\/diarioelfederaense.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7846\/revisions\/7848"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelfederaense.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7847"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelfederaense.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7846"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelfederaense.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7846"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelfederaense.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7846"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}