La empresa Pampa Energía anunció el cierre definitivo de su planta de producción de caucho sintético (la histórica ex PASA Petroquímica) y hay incertidumbre por el futuro de 130 empleos vinculados a esa línea.
Con el cierre de esa línea (no del todo el complejo petroquímico que la firma tiene en la localidad y en que seguirá produciendo otros insumos químicos), Argentina deja de tener fabricación nacional de este insumo estratégico para la industria del neumático y el automotor. Y es que, precisamente, la decisión de no seguir produciendo fue tomada por la fuerte caída de la demanda de los fabricantes de neumáticos, afectados por el aumento de la importación y el bajón de ventas. Fate -que cerró el año pasado- era su principal cliente. También cayó la demanda para zapatillas y cintas transportadoras fabriles, que ahora se traen importadas. Por esa caída de las ventas la fábrica había bajado 90% la producción.
En las primeras horas de este martes se confirmaron los despidos del personal fuera de convenio, mientras que para los trabajadores encuadrados gremialmente reina la incertidumbre. La empresa está ofreciendo indemnizaciones por encima de la ley o traslados a la planta de fabricación de urea en Bahía Blanca, que el grupo se dispone a levantar con una millonaria inversión y que demandará 300 puestos, publicó Ahora.
La compañía dejó trascender la intención de articular un plan de reestructuración para reubicar a parte del personal en otras áreas del complejo y la apertura de esquemas de retiros voluntarios. Es que dentro del complejo de Puerto San Martín, hay otras unidades que siguen funcionando, como una planta de etileno, de estireno, de etilbenceno, de gases, de aromáticos y de solventes, que siguen funcionando normalmente.
En busca de precisiones, el jueves se realizará una audiencia entre las partes en la Secretaría de Trabajo de Santa Fe. Por lo pronto, el gremio de Sindicato Obreros Empleados Petroquímicos Unidos se proclamó en estado de alerta y anunció de que habrá medidas de fuerza, como paros, si despiden a trabajadores bajo convenio, que son unos 130.




