Defender el bosque en galería a orillas del agua: un seguro de vida para la biodiversidad de Federación
El corredor ribereño sostiene la nidificación de aves, conserva flora nativa y protege la costa del río Uruguay
Federación – A la vera del río, donde el agua y la tierra se encuentran, crece un ecosistema silencioso pero clave para la región: el bosque en galería. Hoy, ese corredor verde enfrenta presiones que ponen en riesgo su función de refugio y pulmón natural, y hay razones concretas para defenderlo.
Es el hospital de maternidad de las aves
El bosque en galería es zona de anidación y cría para colonias mixtas de aves playeras y acuáticas. En el tramo del río Uruguay se registran especies como el atí, el chorlito de collar, el gaviotín chico y el rayador. La temporada de anidación va de septiembre a marzo, y durante esos meses los nidos son extremadamente vulnerables al paso de personas y mascotas sueltas.
Entre Ríos tiene más de 370 especies de aves registradas, muchas dependientes de estos corredores ribereños. En reservas cercanas como la Isla del Puerto, el bosque en galería sostiene 150 especies de aves. Perder ese hábitat significa menos garzas, benteveos, carpinteros, chajas y migratorias como los chuirrinches, golondrinas y tijeretas.
Guarda la memoria vegetal de la región
Un estudio del bosque de galería del río Uruguay en la zona del río Queguay contabilizó unas 200 especies vegetales en un ecosistema subtropical poco común. Se analizaron 31 especies de 15 familias diferentes.
En la costa entrerriana son típicos el ceibo, sauce criollo, anacahuita, espinillo, timbó y laurel criollo. Estas especies sujetan las barrancas, aportan sombra y frutos, y son clave para la regeneración natural. El problema es que plantas exóticas invasoras como el fresno y la mora se reproducen con gran éxito y desplazan a las nativas si no se controlan.
Protege el agua y evita la erosión
Las raíces del bosque en galería sujetan las barrancas y filtran sedimentos antes de que lleguen al río. Sin esa cobertura, cada crecida se lleva tierra y contamina el agua. En reservas como Río de los Pájaros, en Colón, los bosques en galería cumplen un rol fundamental en la absorción del excedente de aguas y la mitigación de impactos sobre el ecosistema fluvial.
Regula el clima local y sostiene el turismo
La masa forestal baja la temperatura y mantiene la humedad en verano. Por eso el mirador “MAF Federación” y la costanera son atractivos: ofrecen sombra y frescura que no existirían sin el bosque. En reservas vecinas, el avistaje de aves y los senderos interpretativos generan turismo educativo todo el año.
Es identidad y paisaje
El bosque en galería es parte de la postal que define a Federación junto al río. Una vez reemplazado por pasto corto o cemento, no vuelve. La identidad de un lugar también se mide por lo que decide conservar.
¿Qué hacer?
Defenderlo no significa prohibir todo. Significa planificar: delimitar zonas intangibles para nidificación de septiembre a marzo, usar senderos elevados, controlar especies exóticas invasoras y reforestar con nativas. Experiencias en el Parque Natural Provincial Islas y Canales Verdes del Río Uruguay muestran que voluntarios y técnicos trabajan en anillar y extraer exóticas para restaurar el ecosistema.
El bosque en galería no vota ni protesta. Pero sostiene el agua, el aire y la vida que después disfrutamos. Cuidarlo hoy evita pagar con erosión, calor y silencio de pájaros mañana.




