Por la caída del consumo, Quilmes abrió retiros voluntarios y planea recortar 60 empleos en Zárate
La empresa lanzó un plan para reducir un 30% el personal en la planta donde se produce la cerveza Corona. El gremio atribuye la medida al desplome de ventas y a la apertura de importaciones.
La crisis por la caída del consumo volvió a impactar en la industria. Esta vez, la señal de alerta se encendió en Cervecería y Maltería Quilmes, que puso en marcha un plan de retiros voluntarios en su planta de Cervecería Argentina (CASA, ex Isenbeck), ubicada en Zárate, donde se produce la cerveza Corona.
Según denunciaron desde el gremio, la medida podría afectar a unos 60 trabajadores y forma parte de un esquema de reducción del 30% del personal en esa fábrica. En la planta trabajan actualmente alrededor de 140 operarios, cuando hace cuatro años la dotación ascendía a 240. Con el nuevo plan, el número se reduciría a cerca de 80 empleados.
La compañía acordó el esquema con la Federación Argentina de Trabajadores Cerveceros y Afines (FATCA) ante problemas financieros derivados del desplome de las ventas. “Estamos viviendo un panorama estructural que nos está arrastrando a todos”, sostuvo Horacio Romero, delegado sindical de la planta.
Desde el sindicato aseguran que la caída del consumo y la “importación indiscriminada” tras la asunción del presidente Javier Milei agravaron la situación del sector. Quilmes concentra más del 75% del mercado cervecero y emplea a más de mil personas en sus dos plantas del norte bonaerense. La empresa es subsidiaria de la multinacional AB InBev.
El plan apunta, según explicó Romero, a evitar despidos masivos y sostener la producción y el envasado, aunque con una dotación más reducida. No obstante, reconoció que en los últimos meses ya se produjeron desvinculaciones, en su mayoría por decisión de los propios trabajadores.


