Federación tiene una fecha grabada a fuego que marcó su renacimiento: noviembre de 1994. Ese mes, el agua volvió a cambiarle la historia a la ciudad, pero esta vez desde 1.268 metros de profundidad.

Con la comunidad buscando un norte productivo tras el traslado, la búsqueda de agua termal fue un proyecto colectivo impulsado por instituciones, fuerzas vivas y técnicos que apostaron al desarrollo termal como motor económico.

El calendario de ese mes quedó en la memoria de todos los federaenses:

-6 de noviembre de 1994, 19 horas: Se pone en marcha el primer eslabón de la mecha. Empieza la perforación del primer pozo termal de la Mesopotamia Argentina.

-24 de noviembre de 1994, 14:30 horas: Después de 18 días de atravesar arcilla y de pelear contra 812 metros de basalto que frenaba el trépano, los obreros notan que el barro que sale trae arenisca caliente. Era la señal inequívoca. Habían llegado al Acuífero Guaraní. Por este hallazgo, cada 24 de noviembre se conmemora en Entre Ríos el Día del Termalismo

-28 de noviembre de 1994: El sueño se hace realidad. Brota el chorro de agua caliente, cristalina y potable, a 42 grados en boca de pozo, con un caudal de 450.000 litros por hora.

Ese pozo transformó a la ciudad y la convirtió en el emblema turístico de Entre Ríos, dando origen al primer Parque Termal de la Mesopotamia, con aguas que hoy surgen entre los 37 y 43 grados, de tipo cloruradas bicarbonatadas sódicas, débilmente alcalinas y de baja mineralización.

Noviembre no es un mes más en Federación. Es el mes donde la ciudad encontró su futuro bajo tierra.

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