El gobernador bonaerense cuestionó la relación del Presidente con Estados Unidos y planteó que el peronismo debe dejar atrás sus diferencias para disputar el poder en 2027.

En el acto que encabezó en la provincia de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof cuestionó la relación de la Casa Rosada con Estados Unidos y reclamó una alternativa política capaz de desplazar al oficialismo. El mensaje también estuvo dirigido hacia el interior del PJ, que este 17 de octubre conmemoró la fecha con convocatorias separadas y sin una celebración nacional unificada.

“La Argentina no puede recibir órdenes de otro país”, sostuvo Kicillof durante su discurso. El mandatario bonaerense fue más allá y cuestionó a Milei con una referencia directa al presidente estadounidense, al afirmar que el país no puede tener en la Casa Rosada a un “che, pibe” de los mandados de Donald Trump.

El gobernador también recuperó el origen histórico del 17 de octubre de 1945, cuando una movilización popular reclamó la liberación de Juan Domingo Perón. A 81 años de aquella jornada, reivindicó el papel del peronismo en la incorporación de sectores marginados a la vida política y en la conquista de derechos sociales.

Kicillof sostuvo que el país enfrenta a un adversario con recursos internacionales que busca reinstalar una situación de dependencia. En ese marco, vinculó sus críticas a Milei con la necesidad de defender la capacidad de decisión argentina frente a los intereses externos.

El mandatario bonaerense también planteó que el peronismo debe actualizar su doctrina sin abandonar los principios que dieron origen al movimiento. La tarea consiste en responder a los problemas de la época y construir una propuesta que pueda representar a distintos sectores de la sociedad. “La obligación del peronismo es actualizar la doctrina y seguir con nuestros principios”, afirmó durante la convocatoria.

La unidad partidaria ocupó otro tramo importante de su intervención. En una jornada atravesada por la disputa sobre la conducción del justicialismo, Kicillof recuperó una de las veinte verdades peronistas para reclamar que las diferencias internas no desplacen al adversario político. “El adversario está allá, es contra ellos. Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista”, sostuvo.

Un mensaje electoral

Kicillof también manifestó su disposición a asumir responsabilidades más allá de la provincia de Buenos Aires. “Cuenten conmigo para poner el cuerpo, para recorrer el país y para asumir las responsabilidades que tocan en esta hora del país”, expresó. El mensaje incluyó una referencia a la construcción territorial y a la necesidad de organizar una fuerza política con alcance nacional.

La conmemoración del Día de la Lealtad mostró, sin embargo, que el peronismo todavía no encontró una convocatoria común. Mientras Kicillof encabezó su acto en territorio bonaerense, sectores alineados con Cristina Fernández de Kirchner se reunieron en el barrio porteño de Constitución y Máximo Kirchner participó en Chaco del cierre de la Semana Peronista junto al exgobernador Jorge Capitanich. La Liga de Intendentes del conurbano también organizó una actividad propia en Moreno.

Sobre el cierre de su discurso, Kicillof sostuvo que el peronismo volverá a gobernar la Argentina el año próximo. “Nuestra tarea es construir una alternativa, representar a nuestro pueblo y recuperar la Argentina para los argentinos”, afirmó. (APFDigital)

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