Por Horacio Ecclesia

En un mano a mano con el DT Guillermo Bargas de la Primera del Básquet Femenino del Club Social Federación nos deja su análisis y conclusión sobre el rendimiento del equipo en el torneo provincial recientemente jugado.

Guillermo, el equipo cerró una primera experiencia histórica en la Liga Provincial de Mayores

1 ¿Qué balance hacés de la efectividad del equipo y qué tanto pesó el derecho de piso en este debut absoluto?

«El balance es totalmente positivo. Sin dudas era el momento indicado para dar este salto y medirnos en la Liga Provincial.

En cuanto a la efectividad, más allá de las dos victorias conseguidas en los 14 partidos, el valor real estuvo en la competitividad: jugamos de igual a igual contra instituciones históricas de la provincia y planteles con jugadoras de nivel de Liga Nacional. Tuvimos un partido que se definió en suplementario y varios otros en los que llegamos al último cuarto con el marcador empatado, lo que demuestra que estuvimos siempre a la altura del desafío.

Respecto al ‘derecho de piso’, no sentimos que nos haya pesado desde la actitud o el juego. Sí es verdad que en momentos puntuales pagamos el costo de decisiones apresuradas o desajustes propios de la inexperiencia en esta categoría y del ritmo de competencia, pero son aprendizajes lógicos de un debut absoluto. La brecha con los equipos tradicionales no fue deportiva, sino de recorrido, y esta primera participación nos deja una base enormemente sólida para lo que viene.”

2. Uno de los picos más altos del año fue el triunfazo en Paraná ante Talleres (59-57), remontando un partido durísimo tras ir perdiendo por 14 al descanso. Tácticamente, ¿cómo lograste que las chicas mantuvieran la cabeza fría para meter ese parcial letal en los segundos finales del último cuarto?

Ese partido en Paraná contra Talleres es un gran recuerdo y un premio al esfuerzo, pero no fue un hecho aislado: a lo largo del torneo tuvimos varios partidos donde vinimos de atrás, remontamos desventajas de dos dígitos y nos pusimos en juego. Hay días en los que el resultado acompaña y otros en los que no, pero la entrega nunca se negoció.

En lo táctico y actitudinal, la clave estuvo en mantener la serenidad y confiar en el plan de juego, ajustando la defensa en la segunda mitad para correr la cancha y descontar posesión a posesión.

Hay que poner en contexto que fuimos el equipo más joven del torneo, con jugadoras de 15, 17 y 19 años en cancha. Esa misma juventud que te da el empuje y la energía para meter un parcial letal y dar vuelta un partidazo en una cancha tan difícil, a veces también te juega en contra a la hora de congelar el partido o tomar decisiones en el último minuto. Ganar en Paraná demostró el carácter que tiene este grupo y el enorme potencial que tienen estas jugadoras de cara al futuro.”

3. En paralelo al desgaste de viajar por la provincia, el equipo mantuvo la regularidad y sumó victorias importantes en el certamen local asociativo. ¿Cómo evalúas la diferencia de ritmo de juego que consiguieron las jugadoras de Primera tras haber competido al nivel de un Pre-Federal?

Fue un torneo largo y desgastante, sobre todo porque al haber semanas de parate se hizo muy estirado. Hay que tener en cuenta que nuestras jugadoras no son profesionales; estudian, trabajan y hacen un esfuerzo enorme para viajar y cumplir con todo.

En cuanto al juego, la diferencia se nota muchísimo. Si bien veníamos de ser campeonas locales, haber jugado el Pre Federal nos dio otra velocidad y más madurez táctica. En estos primeros dos partidos del torneo asociativo se vio clarito el salto de calidad: el equipo juega a otro ritmo, toma mejores decisiones y se nota en la cancha el crecimiento que tuvo cada una de las chicas tras medirse a un nivel más alto.

4. Si tuvieras que destacar el partido con el rendimiento colectivo más sólido u «perfecto» que mostraron las chicas de la Primera en este 2026, ¿cuál elegirías y por qué?

Me quedo sin dudas con el último partido contra Rocamora. Ellas vinieron con el plantel completo de Liga Nacional y nosotros fuimos con apenas 8 jugadoras por temas de estudio y lesiones. Más allá del resultado final, ese partido representó el ADN y la esencia pura de este equipo: la actitud, el corazón y la lucha hasta la última pelota.

Competir de igual a igual con un equipo de jerarquía nacional con un plantel tan corto, e incluso perdiendo el tercer cuarto por apenas un punto (16-15), habla del carácter que tienen estas chicas. Para mí la solidez no siempre se mide en una victoria por diferencia de puntos; la solidez real se ve en la adversidad. Ese partido es lo que mejor me identifica con ellas y el mayor orgullo que me llevo del torneo.

5. A nivel resultados, el balance de este 2026 va mucho más allá de los números y deja una base armada. ¿Qué aspectos estadísticos o de juego colectivo sentís que son la principal fortaleza de esta Primera División para consolidar en el próximo torneo?

El balance es sumamente positivo porque la principal fortaleza del equipo es que la base está hecha en nuestro club, con chicas que vienen desde las categorías inferiores. Hay un sentido de pertenencia y una identidad de juego que no se compra en ningún lado, y eso es el cimiento de cualquier proyecto a largo plazo.

Sin embargo, sabemos que la Liga Provincial es un torneo muy duro, físico y exigente. Por eso, de cara al futuro, la clave va a estar en complementar este recambio generacional con un par de incorporaciones de experiencia. Jugadoras que no solo aporten jerarquía en la cancha y templanza en los momentos calientes, sino que también sean esa guía para mostrarle el camino y acompañar el crecimiento de las más jóvenes.

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