El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INdEC) informó que, durante el primer semestre de 2026, la pobreza se ubicó en 32,3 por ciento y la indigencia en 7,5 por ciento en los principales centros urbanos del país. Al extrapolar estos porcentajes al total de la población, la cifra equivale a unos 15,56 millones de argentinos pobres y 3,61 millones indigentes.
El dato implica un aumento de 4,1 puntos porcentuales respecto al segundo semestre de 2025, cuando la pobreza se ubicó en 28,2 por ciento. Esto implica que hay 2,05 millones de pobres más que hacia fines del año previo y afectó al 24,4 por ciento de los hogares. A la vez, se mantuvo por encima del nivel del primer semestre de 2025, cuando el indicador se posicionó en 31,6 por ciento.
En cuanto a la indigencia, también experimentó un alza de 1,2 puntos porcentuales en relación al 6,3 por ciento que había arrojado en los seis meses anteriores, lo que se traduce en 595.300 nuevos indigentes y alcanzó al 5,6 por ciento de los hogares. Si se la compara con el primer semestre 2025, la suba fue de 0,6 puntos porcentuales.
La pobreza afectó al 44,5 por ciento de los chicos y adolescentes de hasta 14 años. En el segmento de 15 a 29 años, la incidencia fue de 36,9 por ciento; entre las personas de 30 a 64 años, de 28,8 por ciento; y en la población de 65 años o más, de 14,8 por ciento.
Al poner la lupa sobre las regiones, el Noreste registró la mayor proporción de personas bajo la línea de pobreza, con 41,5 por ciento, seguido por Cuyo, con 36,7 por ciento. La indigencia también tuvo su mayor incidencia en el Noreste, con 10,5 por ciento, mientras que Gran Buenos Aires alcanzó 8,4 por ciento y la región Pampeana, 7,2 por ciento.
En paralelo, el INdEC informó que el ingreso per cápita familiar creció en promedio 11,5 por ciento durante el período analizado, por debajo de los aumentos registrados en las canastas básicas: la canasta básica alimentaria (CBA) subió 21,4 por ciento y la canasta básica total (CBT), 19,6 por ciento.
Esta diferencia redujo la capacidad de compra de los hogares y elevó las tasas de pobreza e indigencia frente al semestre anterior. Entre los hogares pobres, la brecha de pobreza alcanzó 35,9 por ciento: el ingreso total familiar promedio fue de 922.755 pesos, mientras que la CBT necesaria para ese mismo grupo llegó a 1.440.395 pesos.
En tanto, la Canasta Básica Total (CBT) amplía esa cobertura e incorpora, además de los alimentos, otros bienes y servicios esenciales, como vestimenta, transporte, educación y salud, y se utiliza para establecer la línea de pobreza. En junio, ascendió a 1.531.473 pesos para el mismo hogar de referencia.
Fuente: Infobae





