En ese paisaje de septiembre, las azaleas son la flor dominante de la ciudad y tiene una historia fuerte que las respaldan, como la flor que identifica a los federaenses.
A esta historia, que está en el MAF ( Museo Acuario Federación), la reiteramos ya que vale sostenerla y permite que otros también sepan los motivos de su existencia.
La historia
Doroteo Luna junto al Comisionado del año 1946 de Federación, fueron los que trajeron las primeras tres plantas de Azaleas para la plaza 9 de Julio de la vieja ciudad. Plantaron dos rosadas y una blanca, esta se secó y de las otras dos Dotoreo “hizo” cientos de plantas, muchas de ellas son las que hoy disfrutamos en la nueva ciudad.
Las azaleas están ligadas a la historia de Federación, es que hoy las imágenes que recordamos de la vieja ciudad están muy ligadas a la plaza 9 de Julio con sus grandes plantas en flor.
Ese colorido rosa de las primeras semanas de primavera tuvo su continuidad en la Nueva Federación ya que el Intendente de los años anteriores al traslado tomó la precaución de mantener la tradición y de aquellas plantas de la plaza logró que se “hagan” cientos de plantas las que luego fueron trasplantadas en la Nueva Federación.
Hoy la ciudad luce orgullosa sus Azaleas, las que se puede encontrar en todas las calles de la ciudad y en la mayoría de los frentes de la casas.
Para entender esta tradición vale recordar que en 1990 cuando se hizo aquella encuesta para saber que deseaban los federaenses que tuviera su plaza a construir, una inmensa mayoría dijo AZALEAS, y así fue que el entonces Presidente Municipal Alejandro Buchanan resolvió plantas azaleas en la nueva plaza y renovó las de la avenida comercial.
DOROTEO Y LAS AZALEAS
Doroteo Luna fue nombrado empleado Municipal en 1946 por el entonces Comisionado Guillermo Erben, en el Decreto firmado también por el Secretario “Juancho” Arias, se lo designó como responsable del riego de las plantas en los espacios públicos. Unos días después de su ingreso al municipio, Erben le solicitó que lo acompañe hasta Concordia donde irían a comprar algunas plantas para la plaza que para esa época solo tenía rosas y algunos árboles.
Sobre lo ocurrido en aquel, Luna nos contaba; “Fuimos al vivero que estaba cerca de la vía, que creo sigue abierto, allí miramos algunas plantas hasta que Erben vio las Azaleas y me dijo que podíamos llevar algunas. Así fue que trajimos dos de flores rosadas y una de flor blanca. La blanca se secó rápidamente y las rosadas fueron creciendo, luego fui haciendo acodos y plantándolas en la plaza. Siempre plantaba, pero para el lado de calle Moreno y frente a la iglesia me la robaban, por este motivo es que de esos dos lados no había, todas estaban sobre calle Mitre y frente a la policía.
Luna recuerda que junto a él trabaja Albornoz y por último Leonardelli, menciona que para cuidarlas le colocaban hojas de pino, que es lo que mantiene floja la tierra. A esto lo hizo durante 30 años hasta que en 1976 se jubiló, pero siguió trabajando ya que en los últimos de la vieja ciudad el Intendente Guerrero lo convocó para que trabaje en la formación de nuevas plantas, las que luego serían trasplantadas en la nueva ciudad, es decir que muchas de las que hoy admiramos son “hijas” de aquellas de la vieja Federación.




