La jugadora del Club Deportivo América aprovechó la consagración mundial de Las Leonas para visibilizar, desde sus redes sociales, la realidad que atraviesan quienes practican hockey en el interior. Entrenamientos, viajes, gastos, desigualdad competitiva y un sueño que se mantiene firme: contar algún día con una cancha de césped sintético.
La consagración de Las Leonas en el Mundial de Hockey, lograda nuevamente ante Países Bajos, generó la emoción de todo el país y volvió a poner a este deporte en lo más alto del escenario internacional. Pero también fue el punto de partida para que Belén Detona, jugadora del Club Deportivo América de Federación, compartiera una reflexión sobre una realidad mucho menos visible: la que viven diariamente quienes practican hockey en el interior.
Belén comenzó a jugar a los 9 años, en aquellos primeros entrenamientos realizados en el predio ubicado frente al Museo de los Asentamientos, hoy Auditorium Municipal. Desde entonces, pasaron los años, cambiaron los escenarios y aumentaron las exigencias, pero permaneció intacta su pasión por el deporte.
“Ojalá cada vez seamos más los que entendamos la importancia de apoyar a los clubes del interior y a quienes practicamos este deporte a pulmón”, escribió en su publicación.
A partir de allí, puso en palabras una realidad que comparte con muchas compañeras. En Federación existe un hockey que se sostiene fundamentalmente por el compromiso de sus jugadoras, sus familias y el club. Las condiciones de infraestructura son básicas: una cancha de césped natural, iluminación limitada y entrenamientos que durante el invierno pueden comenzar o finalizar después de las 21 horas, afrontando temperaturas muy bajas.
Muchas de las jugadoras llegan luego de cumplir sus obligaciones laborales. Otras son madres y deben compatibilizar los entrenamientos con las responsabilidades cotidianas del hogar. Aun así, concurren, entrenan y buscan superarse para afrontar cada partido de la mejor manera.
El esfuerzo también es económico. Las propias jugadoras deben afrontar la cuota de socia, entrenador, profesora, viajes, alquiler de canchas, árbitros, indumentaria deportiva y otros gastos vinculados a la competencia. Incluso una alimentación adecuada para sostener un entrenamiento competitivo representa un costo adicional.
“Somos totalmente amateur, queriendo mejorar cada día”, expresa Belén.
La diferencia aparece con mayor claridad al momento de competir. El hockey de Federación participa en torneos de la Asociación de Hockey del Río Uruguay (AHRU) y del Torneo Mamis Hípico Concordia, enfrentándose a equipos de una ciudad de aproximadamente 350 mil habitantes, donde compiten con 10 o 13 equipos, depende de la categoría, los que disponen de una cancha sintética y dos canchas de arena, todas con iluminación.
Federación, en cambio, debe afrontar viajes de aproximadamente 150 kilómetros cada fin de semana para jugar como visitantes y, ante la falta de una superficie sintética, no cuentan siquiera con la posibilidad de ejercer la localía.
Detrás de la búsqueda de una cancha sintética hay entonces mucho más que una obra de infraestructura. Está la posibilidad de entrenar en mejores condiciones, competir con mayor igualdad, recibir partidos en la ciudad, acercar nuevas jugadoras y permitir que niños y niñas puedan conocer y desarrollarse en este deporte sin que las limitaciones materiales sean un obstáculo.
Belén también valoró el acompañamiento recibido recientemente. “En este último tiempo tuvimos el acompañamiento de CTM (Comisión Técnica Mixta de Salto Grande) a través de su vicepresidente Pedro Galimberti y de la comunidad en algunos beneficios que realizamos entre las jugadoras, algo que agradecemos enormemente”, señaló. Pero advirtió que los gastos continúan siendo muchos y que también existe una infraestructura que necesita mejorar.
El pedido, por eso, apunta a que el proyecto de una cancha de césped sintético pueda comenzar a ser pensado y que no quede simplemente en el olvido.
Y Belén eligió cerrar su publicación mirando hacia quienes estuvieron, quienes permanecen y quienes todavía no llegaron: “Por las que estuvieron, por las que siguen, por las que están y por las que vendrán. Más apoyo. Más infraestructura. Más hockey. Por nuestras jugadoras. Por nuestro club. Por Federación.”
Un mensaje que no busca solamente reclamar una mejora para quienes hoy practican hockey, sino también defender la posibilidad de que esta disciplina siga creciendo y pueda recibir, en mejores condiciones, a las nuevas generaciones. (Informe Ciudadano)




