El contador Juan Pablo Enríquez analizó en diálogo con Elonce el impacto de las políticas económicas nacionales en Entre Ríos. Señaló la pérdida de empleo formal, el cierre de empresas y la caída del consumo como principales señales de preocupación.
El especialista explicó que existe una relación directa entre empleo, salarios, consumo y actividad comercial. “El cierre de empresas, el despido de trabajadores a consecuencia de esto, pero básicamente la caída en los ingresos de los trabajadores, de los sectores asalariados y de los sectores jubilados, determinan una permanente caída del consumo, y lo que se demuestra permanentemente es que no hay ventas”, argumentó.
Según su interpretación, esa dinámica impactó especialmente sobre las actividades dependientes del mercado interno. “Todas las economías regionales de la provincia de Entre Ríos han sido afectadas porque tenemos un problema de mercado interno, de consumo de nuestras familias entrerrianas, que repercute de manera negativa en las actividades comerciales y en las actividades productivas”, señaló.
Las actividades vinculadas a la exportación
Dentro de ese panorama, Enríquez diferenció a los sectores que tienen una mayor vinculación con los mercados externos. “Quizás aquellas que están vinculadas con esquemas de exportación son las que por ahora han tenido un desarrollo un poco más ameno con este tiempo adverso”, explicó.
No obstante, consideró que la mayor parte del entramado productivo entrerriano enfrentó dificultades durante el período. “En la mayoría de los casos, las actividades productivas entrerrianas se ven afectadas por este contexto donde la industria pasa a un segundo plano y el negocio financiero termina siendo el principal eje de funcionamiento de este modelo económico”, opinó.
El contador planteó que la evolución de los próximos meses dependerá, entre otros factores, de lo que ocurra con los ingresos y la capacidad de consumo de las familias.
Endeudamiento y mora, otra señal bajo análisis
Enríquez puso especial énfasis en el nivel de endeudamiento de los hogares y, principalmente, en las dificultades para cumplir con los compromisos financieros.
“Si fuera solamente endeudamiento, no existiría ningún problema en tanto y en cuanto la gente pueda pagar con normalidad”, explicó.
Según los datos mencionados por el especialista, una porción significativa de las personas endeudadas presenta atrasos. “De los 21 millones de argentinos, prácticamente seis millones están en una situación de mora”, aseguró.
Enríquez explicó que esa situación implica atrasos de al menos tres meses en diferentes obligaciones. “Significa que tienen 90 días de atraso en los pagos de su tarjeta de crédito, sus préstamos y demás”, detalló.
Qué proyecta para los próximos meses
Al analizar las perspectivas para el cierre de 2026, el especialista se mostró preocupado por la posibilidad de que las dificultades económicas continúen. “Eso básicamente marca un posible quiebre de la cadena de pagos”, advirtió sobre los niveles de mora.
Empleo registrado en caída
Según Enríquez, ese factor, combinado con la debilidad del consumo, podría condicionar la recuperación de la actividad. “Sumado a la caída del consumo, son elementos que nos permiten visualizar en los próximos meses un detenimiento de la economía y un empeoramiento de la calidad de vida de la población”, sostuvo.
Finalmente, consideró que una recuperación de los ingresos resultará determinante para modificar esa tendencia. “Si no existe una urgente recomposición salarial de los sectores del Estado y de los sectores privados, no va a haber posibilidad de reactivar el consumo y, lamentablemente, estas malas noticias que todos los meses estamos dando van a continuar en el tiempo”, concluyó Enríquez en diálogo con Elonce.




