La final del Mundial 2026 transformó un partido pendiente en un negocio mucho más atractivo. Argentina y España podrían volver a enfrentarse antes de fin de año por la Finalissima, ahora convertida en una revancha inmediata entre el campeón y el subcampeón del mundo.
No trascendieron cifras sobre los derechos, la recaudación esperada ni los acuerdos comerciales que rodearían el encuentro. El interés económico surge, por ahora, del nuevo valor que adquirió el cruce después del Mundial y de que Qatar conservaría los derechos de organización.
La Conmebol y la UEFA intentarían reflotar el encuentro entre los ganadores de la Copa América y la Eurocopa de 2024. Todavía no existe un anuncio oficial, pero noviembre aparece como la nueva fecha tentativa para recuperar una final que se canceló en marzo por la guerra en Medio Oriente.
El valor del partido cambió por completo después del Mundial. Ya no se trataría solamente de enfrentar a los campeones de América y Europa, sino de reeditar la definición disputada el 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, donde España venció 1 a 0 a la Selección argentina.
Qatar conservaría los derechos de organización de la Finalissima y el estadio Lusail volvería a aparecer como posible sede. Allí, Argentina conquistó el Mundial 2022 y allí debía disputarse originalmente el encuentro programado para el 27 de marzo de este año.
La nueva versión reuniría varios atractivos difíciles de combinar en otro partido: el cruce entre los dos primeros seleccionados del ranking de la FIFA, una definición con antecedentes recientes y la posibilidad de volver a enfrentar a Lionel Messi con Lamine Yamal, de opacos rendimientos en la final del Mundial 2026.
La presencia del capitán argentino también refuerza el interés. Messi disputó su sexto Mundial a los 39 años y todavía no definió hasta cuándo continuará en la Selección. Si el encuentro se juega durante 2026, su participación seguiría abierta; una postergación hasta 2027 aumentaría la incertidumbre.
Dos ventanas
La primera posibilidad aparece entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, pero España ya tiene compromisos por la UEFA Nations League ante Croacia y República Checa.
La segunda alternativa se ubica entre el 9 y el 17 de noviembre. En ese período, el equipo dirigido por Luis de la Fuente debe visitar nuevamente a República Checa, el 12, y recibir a Inglaterra, el 15, en las dos últimas fechas de la fase de grupos.
Para disputar la Finalissima en Qatar, la federación española tendría que conseguir la postergación de alguno de esos compromisos. La modificación no sería sencilla, sobre todo en noviembre, porque esos encuentros pueden definir la clasificación.
Si ninguna de las dos ventanas ofrece una salida, la Finalissima debería trasladarse a 2027, destacó BAE.




